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Mostrando entradas de octubre, 2010

NANORRELATOS PARADÓJICOS (Nanorrelatos VIII)

PARADOJA.
Como no, siempre tarde. Como no siempre mal. Como no te buscaba te tuve que encontrar.


PARADOJA II
Odiaba tanto la vida que no acababa con la suya sólo por fastidiarla.


CORAZÓN.
Tenía un corazón tan grande que ninguna vista abarcaba, y como nadie lo vio quedó solo.


FUERA DE LUGAR.
Tenía el extraño talento de sentirse fuera de lugar en casi todas partes. Y no dejaba de ser meritorio si consideramos que no le convocaban prácticamente a ningún acontecimiento, ya fuera social o privado.

ANUNCIO I.
Se Busca Algo. Sin tenerse claro qué.


ANUNCIO METAFÍSICO.
Caótico Zen busca vida ordenada con emociones fuertes.

NOTA DE SUICIDIO
Ya no tengo nada que perder. Comprobaré si tengo algo que ganar con mi muerte.


ÚLTIMO VUELO
Y desplegar las desgarradas alas al sol para el último vuelo, batiéndose contra las lágrimas y el viento, hacia la caída definitiva.
CYBRGHOST


Algunos de los Nanorrelatos han sido publicados con anterioridad en el blog y/o Facebook o Twitter. Otros son nuevos. En todo c…

ENCUENTRO PARADÓJICO

Hacía rato que la noche se había deslizado sigilosa sobre las calles. Aquel barrio no era un buen lugar en aquellas horas, y él lo sabía. Aún así, se encontraba en una de sus callejuelas. Es de sentido común que si estás en el lugar equivocado es mejor pasar desapercibido. Pero él llamaba profundamente la atención con su gabardina de diseño, sus zapatos italianos, su reluciente cronógrafo sobresaliendo de la manga. Y para rematar su i-pod de la mano.
Usando tan poco la cabeza no tardó en aparecer frente a él un tipo que contrastaba notablemente. Sudadera, capucha, cadenas baratas colgando del cuello. También llevaba algo en la mano: una navaja automática. Se paró tapando casi toda la anchura de la acera, y nuestro elegante amigo levantó la vista cuando no pudo seguir caminando.
- ¡Hola hermano!, ¡que agradable sorpresa!; no esperaba que nadie me alegrara la noche -.
- No voy a darte nada –
- Escucha imbécil, ¿crees que estoy de broma?. Afloja o te rajo –
- No voy a darte nada –
El …

BREVÍSIMO DISCURSO

Permaneció sentado en un lateral, completamente ausente, mientras el moderador instruía brevemente a los asistentes sobre su persona. Su atención se repartía entre los apuntes de su locución y los… ¿trescientos?, quizá más, asistentes al acto. Localizó algunas caras conocidas entre los asistentes. Se sorprendió a sí mismo de su tranquilidad y regresó a la realidad cuando los aplausos del público le avisaron de que la presentación había finalizado.
Se levantó ceremonioso y flemático. Trató de colocar perfecta la americana de su traje y se colocó tras el atril. Con gestos intencionadamente lentos y marcados centró el nudo de su corbata, colocó un rictus solemne y carraspeó levemente. Dio un exiguo sorbo al vaso de agua que le acompañaba y centró su atención en el auditorio.
“Verán, hace escasos minutos, he llegado a la conclusión inequívoca de que no tengo nada que decir”.
Y bajo una lluvia de murmullos que arreciaba segundo a segundo, volvió sobre sus pasos y abandonó el estrado.

CYBR…

DELIRIUM MORTEM

No pudo evitar sobresaltarse al ver aquella sombra blanca acercándose por el pasillo. Se serenó ligeramente cuando distinguió al Dr. González. Empezaba a tomar forma en su cabeza la duda de cómo había pasado sin avisar o porqué iba a oscuras, pero se desvaneció cuando tuvo un deja vu al ver al doctor jugueteando en las manos de forma familiar. Se disponía a decir algo cuando una voz dulce e indudablemente femenina surgió de la garganta del facultativo, “Creo que mi guardia ha terminado”, mientras abandonaba la planta. Paralizada, tardó unos segundos en reaccionar, como despertando de un sueño. Giró la cabeza hacia la bata que se alejaba y hacia el pasillo. Miró el reloj en su muñeca, 5:49 AM. A punto de expresar en voz alta que el sueño la estaba trastornando, intuyó algo en el pasillo. Comenzaba a estar realmente nerviosa. Encendió una luz y el nerviosismo fue tornando en pavor. Un rastro de huellas marcadas en sangre recorría todo el pasillo, entrando y saliendo metódicamente en ca…